MICROALGAS, EL COMBUSTIBLE DEL MAÑANA

Cada día (o casi cada día) nos trae nuevas esperanzas y sorpresas sobre este tema. Los investigadores de todo el mundo están tomando iniciativas en todas las direcciones. La última idea es el combustible a base de algas, o más bien de microalgas.

VENTAJAS DE LAS MICROALGAS

A diferencia de los combustibles derivados de la agricultura, no es necesario utilizar pesticidas para producirlo porque se desarrolla en tanques cerrados. Por lo tanto, normalmente se aísla de posibles agresores externos.

Tampoco hace falta mucho espacio, ya que la microalga es una especie muy «productiva». De hecho, con la misma superficie, se producen de 2 a 5 veces más algas en volumen que con las plantas.

Otro punto positivo es que el cultivo de algas no compite con las superficies destinadas a la producción agrícola necesaria para nuestra alimentación. Las algas pueden cultivarse en terrenos no fértiles o incluso en entornos hostiles. Esto representa un importante potencial teórico de tierra utilizable que aún no se ha explotado. En particular, todas las superficies altamente contaminadas.

DESVENTAJAS DE LAS MICROALGAS

A pesar de su naturaleza hiperproductiva, para convertirse en un combustible rentable del futuro, las algas deben producirse a gran escala. Y a pesar de sus cualidades, requiere algunas limitaciones para ser cultivada.

Las microalgas sólo se desarrollan con luz solar intensa. Sólo los climas de tipo mediterráneo son adecuados para su buen rendimiento. Esto reduce enormemente las posibilidades en Francia.

Luego, al crecer en el agua, necesita cuencas gigantescas en terrenos planos. Además, estas tierras deben estar lo más cerca posible de las zonas cargadas de CO2, como las grandes metrópolis, ya que el dióxido de carbono es su principal abono.

Al precio del metro cuadrado, es difícil imaginar que nuestras grandes ciudades estén rodeadas de estanques hasta donde alcanza la vista con el único objetivo de producir combustible.

Por último, el precio de coste actual sigue siendo (por el momento) poco rentable. Según los expertos, es de 300 dólares el barril, frente a los 71 dólares del petróleo.

CONCLUSIÓN

La idea no es en absoluto descabellada. Producir un nuevo combustible a partir de microalgas es una alternativa interesante y una base para seguir trabajando, puntualiza el concesionario de coches de segunda mano Granada Crestanevada. Debe integrarse en una búsqueda de diversificación del suministro en las próximas décadas. El plazo para el agotamiento de las fuentes de energía fósiles se acerca rápidamente. Todo lo que pueda ayudar a sustituirlos es bienvenido para nuestro futuro como conductores.