La transición energética ha dejado de ser una promesa lejana para convertirse en una realidad tangible que transforma nuestras calles, nuestros hábitos y, sobre todo, la forma en que trabajamos. Durante años, el debate sobre la movilidad eléctrica se centró casi exclusivamente en los turismos: compactos urbanos, berlinas ejecutivas, SUV familiares. Pero existe un segmento que, silenciosamente, está experimentando una revolución igual de profunda y con implicaciones mucho más significativas para la economía real: las furgonetas comerciales.
Porque si el coche eléctrico representa un cambio en el estilo de vida personal, la furgoneta eléctrica simboliza algo mucho más trascendental: la transformación del tejido empresarial, la renovación de flotas profesionales y, en definitiva, la reinvención de cómo las pequeñas y medianas empresas abordan su actividad diaria. Y lo más interesante es que esta revolución no está reservada únicamente a grandes corporaciones con presupuestos millonarios. Gracias al mercado de ocasión, autónomos, pymes y emprendedores pueden acceder ya a vehículos comerciales eléctricos de segunda mano que combinan sostenibilidad, ahorro operativo y fiabilidad probada.
En Sevilla, ciudad que abraza con entusiasmo la modernización de su parque móvil y que cuenta con una creciente infraestructura de recarga, esta tendencia cobra especial relevancia. Y en este contexto, Crestanevada Sevilla se ha posicionado como referente indiscutible en la comercialización de furgonetas de ocasión, incluyendo una selección cuidadosamente curada de modelos eléctricos e híbridos enchufables que están cambiando las reglas del juego para profesionales de todos los sectores.
El auge imparable de las furgonetas eléctricas: más que una moda pasajera
No hace mucho tiempo, la idea de una furgoneta eléctrica sonaba casi a ciencia ficción. Los escépticos argumentaban que las baterías no ofrecerían suficiente autonomía, que los tiempos de carga serían incompatibles con jornadas laborales intensas, que el coste inicial resultaría prohibitivo. Sin embargo, la realidad ha desmentido sistemáticamente cada una de estas objeciones.
Los datos hablan por sí solos. Según información publicada en medios especializados como Autoblog y Motor1.com, las ventas de vehículos comerciales ligeros eléctricos en Europa han crecido exponencialmente en los últimos tres años, superando incluso las previsiones más optimistas de los analistas. Fabricantes históricos como Renault, Peugeot, Citroën, Ford y Mercedes-Benz han lanzado versiones eléctricas de sus furgonetas más emblemáticas, mientras que nuevos actores como Maxus han irrumpido en el mercado con propuestas competitivas y tecnológicamente avanzadas.
¿Qué ha cambiado? Fundamentalmente, tres factores. Primero, la evolución tecnológica de las baterías de iones de litio, que ahora ofrecen autonomías reales superiores a los 200 kilómetros en ciclo urbano y mixto, suficiente para cubrir las necesidades diarias del 90% de los profesionales. Segundo, la infraestructura de recarga, que ha pasado de ser anecdótica a estar razonablemente extendida en ciudades como Sevilla, con puntos de carga rápida en zonas estratégicas y la posibilidad de instalar wallboxes en garajes privados o naves industriales. Y tercero, el coste total de propiedad (TCO, por sus siglas en inglés), que demuestra que, aunque la inversión inicial sea mayor, el ahorro en combustible, mantenimiento e impuestos compensa sobradamente la diferencia.
Pero existe un cuarto factor, quizá el más relevante para pequeños empresarios y autónomos: la llegada al mercado de ocasión de las primeras generaciones de furgonetas eléctricas. Vehículos con tres o cuatro años de antigüedad, procedentes de flotas corporativas renovadas, que han sido meticulosamente revisados y que ofrecen prestaciones prácticamente idénticas a las de un modelo nuevo, pero a un precio considerablemente más accesible.
Por qué las furgonetas eléctricas de segunda mano son la mejor inversión para profesionales
Imagina que eres autónomo, que tu furgoneta es tu herramienta de trabajo esencial, el vehículo con el que entregas mercancías, acudes a obras, realizas instalaciones o prestas servicios. Durante años, has asumido como inevitable el gasto mensual en diésel, las visitas regulares al taller para cambios de aceite y filtros, las temidas ITV con sus advertencias sobre emisiones contaminantes. Ahora, imagina que existe una alternativa en la que el «combustible» cuesta cuatro veces menos, el mantenimiento se reduce dramáticamente y además contribuyes activamente a reducir la contaminación en tu ciudad.
Esa alternativa existe, y se llama furgoneta eléctrica de ocasión.
Contrariamente a la percepción popular, las baterías de los vehículos eléctricos modernos están diseñadas para superar ampliamente la vida útil del propio vehículo. Según estudios recogidos por What Car? y Autocar, las baterías de litio utilizadas en vehículos comerciales mantienen más del 80% de su capacidad original tras 200.000 kilómetros o diez años de uso, cifras que superan con creces las necesidades de la mayoría de profesionales. Además, los fabricantes ofrecen garantías específicas sobre la batería, normalmente de ocho años o 160.000 kilómetros, que en muchos casos se transfieren al segundo propietario.
Crestanevada Sevilla lo sabe perfectamente. Por eso, cada furgoneta eléctrica o híbrida enchufable que llega a sus instalaciones pasa por un exhaustivo proceso de inspección de 150 puntos que incluye, de manera prioritaria, el análisis del estado de salud de la batería mediante equipos de diagnóstico profesionales. «No se trata solo de comprar y vender vehículos», explican desde el concesionario sevillano, «sino de ofrecer soluciones de movilidad profesional con todas las garantías, donde el cliente sepa exactamente qué está adquiriendo y pueda tomar decisiones informadas sobre su inversión».
Esta filosofía de transparencia y rigor técnico es especialmente valiosa en el segmento eléctrico, donde persisten dudas legítimas entre compradores que se aproximan por primera vez a esta tecnología. ¿Cuál es la autonomía real en condiciones urbanas? ¿Cómo afectan las temperaturas extremas al rendimiento? ¿Qué opciones de recarga existen? ¿Cuánto cuesta realmente «llenar el depósito» eléctrico? En Crestanevada, estas preguntas no solo obtienen respuesta, sino que el equipo comercial acompaña al cliente en todo el proceso, desde la identificación de necesidades hasta la formación práctica en el uso eficiente del vehículo.
Las estrellas del mercado: modelos eléctricos disponibles en el mercado de ocasión sevillano
El catálogo de furgonetas eléctricas de segunda mano ha alcanzado una diversidad impensable hace apenas tres años. Desde furgonetas compactas ideales para reparto urbano hasta vehículos de gran volumen capaces de transportar mercancías pesadas, la oferta cubre prácticamente cualquier necesidad profesional.
Renault Kangoo Z.E. y Master Z.E.: los veteranos fiables
Renault fue pionera en la electrificación de su gama comercial, y modelos como el Kangoo Z.E. (versión eléctrica del popular Kangoo) llevan años demostrando su fiabilidad en flotas de mensajería, servicios postales y reparto de última milla. Con autonomías que rondan los 200-230 kilómetros en condiciones reales y un espacio de carga idéntico al de las versiones térmicas, el Kangoo Z.E. se ha convertido en un best-seller del mercado de ocasión.
Su hermano mayor, el Master Z.E., representa la evolución natural para quienes necesitan mayor capacidad. Disponible en diferentes configuraciones de carrocería (furgón, chasis cabina, combi), este modelo puede transportar hasta 1.100 kilogramos de carga útil manteniendo autonomías superiores a los 200 kilómetros. Según análisis publicados en Car and Driver, el Master Z.E. destaca especialmente por su fiabilidad mecánica y su bajo coste de mantenimiento, factores cruciales en vehículos de trabajo intensivo.
Peugeot e-Partner y Citroën ë-Berlingo Van: versatilidad francesa
El Grupo Stellantis (anteriormente PSA) ha desarrollado una plataforma compartida que ha dado lugar a tres furgonetas eléctricas gemelas: Peugeot e-Partner, Citroën ë-Berlingo Van y Opel Combo-e Cargo. Todas comparten mecánica, baterías y prestaciones, diferenciándose únicamente en diseño y equipamiento.
Estos modelos, disponibles con baterías de 50 kWh que ofrecen hasta 275 kilómetros de autonomía WLTP (alrededor de 200-220 km en uso real), destacan por su habitabilidad interior, tecnología de infoentretenimiento y sistemas de ayuda a la conducción. Además, admiten carga rápida en corriente continua, permitiendo recuperar el 80% de la batería en apenas 30 minutos, un aspecto fundamental para profesionales que realizan múltiples entregas diarias.
En el mercado de ocasión sevillano, estas furgonetas procedentes de flotas corporativas suelen encontrarse en excelente estado de conservación, con kilometrajes moderados y mantenimientos perfectamente documentados. Crestanevada Sevilla ha detectado una demanda creciente de estos modelos entre autónomos del sector sanitario, técnicos de mantenimiento y pequeñas empresas de distribución que valoran especialmente la relación entre capacidad de carga y compacidad exterior.
Mercedes-Benz eSprinter y eVito: calidad alemana al servicio de la electrificación
Cuando se habla de furgonetas premium, Mercedes-Benz establece tradicionalmente el estándar. La electrificación de sus icónicos modelos Sprinter y Vito ha dado lugar al eSprinter y eVito, vehículos que combinan la legendaria robustez alemana con la modernidad de la propulsión eléctrica.
El eVito, con autonomías de hasta 190 kilómetros y capacidades de carga de 6,6 metros cúbicos, se posiciona como alternativa ideal para servicios premium: transporte de mercancías delicadas, servicios hoteleros, traslados corporativos. Su habitáculo refinado, acabados de primera calidad y comportamiento dinámico destacable lo convierten en una opción especialmente atractiva para quienes buscan proyectar una imagen profesional impecable.
El eSprinter, por su parte, representa el escalón superior en capacidad, ofreciendo volúmenes de carga de hasta 10,5 metros cúbicos y autonomías superiores a los 150 kilómetros. Aunque inicialmente puede parecer limitada, esta autonomía es más que suficiente para rutas urbanas e interurbanas de proximidad, que constituyen el 80% de los usos profesionales según estudios del sector.
Ford E-Transit Custom: la apuesta americana por Europa
Ford ha tardado en sumarse a la revolución eléctrica comercial europea, pero lo ha hecho con determinación. El E-Transit Custom, versión electrificada de su popular Transit Custom, ofrece hasta 380 kilómetros de autonomía WLTP gracias a su batería de 74 kWh, convirtiéndose en uno de los vehículos comerciales eléctricos con mayor autonomía del mercado.
Disponible en diversas configuraciones (furgón, doble cabina, combi), el E-Transit Custom destaca por su espacioso compartimento de carga, tecnología de conectividad FordPass y opciones de personalización prácticamente infinitas. En el mercado de ocasión, los primeros ejemplares procedentes de flotas de demostración y empresas early adopters comienzan a llegar con precios atractivos que lo sitúan como alternativa competitiva frente a opciones térmicas equivalentes.
Maxus e-Deliver: el desafío asiático
Aunque menos conocido en España, Maxus (marca perteneciente al gigante chino SAIC Motor) ha irrumpido con fuerza en el mercado europeo de vehículos comerciales eléctricos. El e-Deliver, disponible en versiones 3 y 9 (según volumen de carga), ofrece una excepcional relación prestaciones-precio que ha captado la atención de flotas empresariales y autónomos conscientes del coste.
Con autonomías de hasta 350 kilómetros (versión e-Deliver 9 con batería de 88,5 kWh), garantías de ocho años sobre la batería y precios significativamente inferiores a competidores europeos, Maxus representa una opción cada vez más presente en el mercado de ocasión, especialmente para profesionales que priorizan el coste total de propiedad sobre el prestigio de marca.
Sevilla y su ecosistema eléctrico: infraestructura y ayudas disponibles
La decisión de adquirir una furgoneta eléctrica no depende únicamente del vehículo en sí, sino del ecosistema que lo rodea. Y en este aspecto, Sevilla ha experimentado avances notables en los últimos años que facilitan enormemente la vida al profesional eléctrico.
La red de puntos de recarga públicos en la capital hispalense ha crecido exponencialmente, superando ya los 150 puntos distribuidos estratégicamente por toda la ciudad. Zonas industriales como Calonge, Carretera Amarilla y Aeropuerto cuentan con cargadores de corriente alterna (AC) de 22 kW y cargadores rápidos de corriente continua (DC) de hasta 50 kW, permitiendo recargas completas en tiempos compatibles con descansos laborales o gestiones administrativas.
Además, aplicaciones como Electromaps, ChargeMap o la propia app municipal de Emasesa facilitan la localización en tiempo real de puntos disponibles, sus características técnicas, precios y comentarios de usuarios, eliminando la ansiedad por la autonomía que tantas veces se menciona como barrera de entrada al vehículo eléctrico.
Para autónomos y pequeñas empresas que dispongan de nave industrial o garaje privado, la instalación de un wallbox doméstico representa la solución más práctica y económica. Con potencias de 7,4 kW (recarga completa nocturna) o 11 kW (recarga en 4-5 horas), estos cargadores permiten aprovechar las tarifas eléctricas valle, reduciendo el coste por kilómetro a cifras irrisorias: entre 2 y 3 euros por cada 100 kilómetros recorridos, frente a los 10-12 euros de una furgoneta diésel equivalente.
Ayudas y subvenciones: el impulso institucional definitivo
El Gobierno de España, a través del programa MOVES III, y la Junta de Andalucía, mediante convocatorias complementarias, han movilizado cientos de millones de euros en ayudas directas a la adquisición de vehículos eléctricos, incluyendo furgonetas comerciales.
Aunque estas subvenciones suelen asociarse exclusivamente a vehículos nuevos, lo cierto es que también existen líneas específicas para vehículos de ocasión con menos de dos años de antigüedad, siempre que cumplan requisitos técnicos de emisiones y autonomía. Además, la adquisición de vehículos eléctricos usados permite beneficiarse de otras ventajas fiscales significativas:
- Exención del impuesto de matriculación: los vehículos eléctricos puros están exentos del pago de este impuesto, lo que en una furgoneta comercial puede suponer un ahorro de varios miles de euros.
- Bonificaciones en el impuesto de circulación: muchos ayuntamientos andaluces, incluido Sevilla, aplican bonificaciones de hasta el 75% en el impuesto municipal de circulación para vehículos eléctricos.
- Acceso libre a zonas de bajas emisiones: conforme las ciudades españolas implementan Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), los vehículos eléctricos mantienen acceso irrestricto, garantizando continuidad operativa para profesionales que trabajan en centros urbanos.
- Deducción del IVA y amortización acelerada: para autónomos y empresas, la adquisición de furgonetas eléctricas permite deducir el IVA soportado (según actividad) y beneficiarse de coeficientes de amortización acelerada que optimizan la tributación.
Crestanevada Sevilla no solo comercializa vehículos, sino que asesora integralmente a sus clientes sobre todas estas ventajas fiscales y administrativas, facilitando documentación, tramitando gestiones y garantizando que cada profesional aproveche al máximo las oportunidades disponibles. «Entendemos que para un autónomo o una pequeña empresa, cada euro cuenta», explican desde el concesionario, «por eso nuestro compromiso va mucho más allá de la venta: acompañamos al cliente en todo el proceso, desde la financiación hasta la puesta en marcha, incluyendo asesoramiento sobre instalación de puntos de recarga y tramitación de ayudas».
Casos de éxito reales: profesionales sevillanos que ya han dado el salto
Nada convence tanto como la experiencia de quien ya ha recorrido el camino. En Sevilla, cada vez son más los profesionales que han electrificado sus flotas y comparten testimonios abrumadoramente positivos.
Antonio Jiménez, fontanero autónomo con más de veinte años de experiencia, adquirió hace dos años un Peugeot e-Partner de ocasión en Crestanevada: «Honestamente, tenía mis dudas. Pensaba que la autonomía no sería suficiente, que me quedaría tirado en alguna obra. Pero la realidad es que hago mis rutas diarias sin ningún problema, cargo por la noche en mi garaje aprovechando la tarifa nocturna, y he reducido mis gastos de explotación en más de 300 euros mensuales. Además, el mantenimiento es mínimo: nada de cambios de aceite, filtros, embrague… Solo reviso frenos y neumáticos como cualquier vehículo».
Distribuciones Hermanos Castillo, empresa familiar de reparto de productos de alimentación por toda Sevilla, renovó completamente su flota de seis furgonetas, sustituyendo viejos diésel Euro 4 por Renault Kangoo Z.E. de segunda mano: «Fue una decisión estratégica», explica María Castillo, gerente de la empresa. «Sabíamos que las Zonas de Bajas Emisiones llegarían tarde o temprano, y no queríamos vernos obligados a renovar precipitadamente. Trabajamos con Crestanevada porque nos ofrecieron garantías reales, vehículos perfectamente revisados y financiación adaptada a nuestra tesorería. Dos años después, el ahorro operativo ha superado nuestras previsiones, y nuestros conductores están encantados: las furgonetas eléctricas son más silenciosas, más cómodas de conducir y mucho más ágiles en ciudad».
Estos testimonios no son anecdóticos. Reflejan una tendencia que medios especializados internacionales como Motor1.com documentan exhaustivamente: el profesional que prueba la furgoneta eléctrica raramente vuelve atrás. La combinación de ahorro económico, comodidad operativa y satisfacción al contribuir positivamente al medio ambiente crea una experiencia global muy superior a la ofrecida por vehículos térmicos.
Crestanevada Sevilla: el socio de confianza para tu transición eléctrica
En un mercado cada vez más complejo, donde la oferta de vehículos comerciales eléctricos crece exponencialmente y las dudas técnicas persisten, contar con un partner de confianza no es un lujo, sino una necesidad.
Crestanevada Sevilla ha construido su reputación como el concesionario de referencia en furgonetas de ocasión en Sevilla precisamente por su enfoque diferencial. Frente a la venta transaccional y despersonalizada que caracteriza a muchos puntos de venta, Crestanevada apuesta por el asesoramiento profesional, la transparencia absoluta y el acompañamiento integral al cliente.
Cada vehículo comercial que llega a sus instalaciones, ya sea eléctrico, híbrido o térmico, pasa por un riguroso proceso de certificación de 150 puntos que incluye revisión mecánica completa, diagnóstico electrónico de todos los sistemas, análisis del estado de la batería (en vehículos eléctricos), comprobación de frenos, neumáticos, suspensión, y verificación documental exhaustiva. Solo los vehículos que superan estos controles son ofrecidos a la venta, acompañados de garantías comerciales que protegen realmente al comprador.
Pero lo que verdaderamente diferencia a Crestanevada es su equipo humano. Profesionales con años de experiencia en el sector de vehículos comerciales, formados específicamente en tecnología eléctrica e híbrida, capaces de responder a cualquier pregunta técnica y, sobre todo, de escuchar activamente las necesidades reales del cliente para proponer soluciones adaptadas, no productos estándar.
«Nuestra filosofía es sencilla», explican desde la dirección del concesionario, «tratamos a cada cliente como nos gustaría que nos trataran a nosotros. Entendemos que una furgoneta no es un capricho, sino una herramienta de trabajo fundamental para el sustento de familias y el desarrollo de proyectos empresariales. Por eso, nuestro compromiso va mucho más allá del momento de la venta: realizamos seguimiento posterior, ofrecemos asistencia técnica, y estamos disponibles para resolver cualquier duda o incidencia que pueda surgir».
Esta aproximación ha generado un fenómeno poco habitual en el sector de vehículo de ocasión: una tasa de recomendación superior al 90%, con clientes que vuelven a confiar en Crestanevada para renovaciones posteriores y que activamente recomiendan el concesionario en su círculo profesional.
Cómo elegir la furgoneta eléctrica de ocasión perfecta para tu negocio
La transición a la movilidad eléctrica profesional requiere una reflexión estratégica previa. No se trata simplemente de cambiar un vehículo por otro, sino de analizar detalladamente las necesidades operativas, rutas habituales, patrones de uso y capacidad de inversión.
Define tu perfil de uso real
El primer paso consiste en documentar honestamente cómo utilizas tu furgoneta actualmente. ¿Cuántos kilómetros recorres diariamente? ¿Son principalmente urbanos o interurbanos? ¿Realizas una única ruta larga o múltiples entregas cortas? ¿Dispones de punto de carga nocturno o necesitarás recurrir a carga pública? ¿Cuál es tu capacidad de carga habitual y máxima?
Estas preguntas determinan qué modelos eléctricos son viables. Para profesionales con rutas diarias inferiores a 150 kilómetros y posibilidad de carga nocturna, prácticamente cualquier furgoneta eléctrica moderna es adecuada. Para quienes realizan rutas más largas o entregas múltiples sin garantía de recarga intermedia, modelos con mayor autonomía como el Ford E-Transit Custom o el Maxus e-Deliver 9 resultan más apropiados.
Analiza el coste total de propiedad
El precio de compra es solo una parte de la ecuación económica. El coste total de propiedad incluye financiación, combustible/electricidad, mantenimiento, impuestos, seguros y depreciación. En vehículos eléctricos, el coste inicial puede ser superior, pero los gastos operativos son dramáticamente inferiores.
Un cálculo sencillo: una furgoneta diésel que recorre 30.000 kilómetros anuales con un consumo de 7 litros/100 km gastará aproximadamente 2.900 euros anuales en combustible (a 1,40 €/litro). Una furgoneta eléctrica equivalente con un consumo de 25 kWh/100 km y recarga nocturna a 0,12 €/kWh gastará apenas 900 euros anuales. Ahorro anual: 2.000 euros.
Suma a esto el mantenimiento (prácticamente inexistente en eléctricos más allá de neumáticos y frenos), las bonificaciones fiscales y la exención de impuestos de matriculación, y la ecuación económica se inclina claramente hacia la electrificación, especialmente en vehículos de ocasión donde la depreciación inicial ya ha sido asumida por el primer propietario.
Comprueba el estado de la batería
Este es probablemente el aspecto que más preocupa a compradores de vehículos eléctricos de segunda mano. La batería es el componente más costoso del vehículo, y su degradación progresiva es inevitable. Sin embargo, como ya mencionamos, las baterías modernas de litio mantienen excelente estado de salud tras años de uso.
En Crestanevada Sevilla, cada vehículo eléctrico incluye un certificado del estado de salud de la batería (State of Health, SoH) emitido por equipos de diagnóstico profesionales. Este certificado indica el porcentaje de capacidad restante respecto a la capacidad original. Baterías con SoH superior al 85% se consideran en excelente estado; entre 80-85% en buen estado; y por debajo del 80% comienzan a mostrar degradación significativa.
Además, la mayoría de fabricantes ofrecen garantías sobre la batería que, en muchos casos, son transferibles al segundo propietario, proporcionando una tranquilidad adicional fundamental en esta inversión.
No olvides la infraestructura de recarga
De poco sirve tener la mejor furgoneta eléctrica si no dispones de forma cómoda y económica de recargarla. Evalúa tu situación: ¿tienes garaje privado o acceso a punto de carga en tu nave industrial? Si es así, la instalación de un wallbox doméstico (coste aproximado de 1.500-2.000 euros incluyendo instalación) resuelve definitivamente el tema, permitiendo cargas nocturnas a tarifas valle imbatibles.
Si dependes de recarga pública, estudia la ubicación de puntos en tus rutas habituales. Aplicaciones como Electromaps te permiten planificar con precisión dónde, cuándo y a qué coste recargarás. La buena noticia es que en Sevilla la red es cada vez más densa, y que las furgonetas eléctricas modernas admiten carga rápida, permitiendo recuperar el 80% de la batería en 30-45 minutos.
El futuro es eléctrico, y el futuro es ahora
Durante décadas, la movilidad profesional ha dependido casi exclusivamente del diésel. Motores robustos, fiables, con autonomías prácticamente ilimitadas y una infraestructura de repostaje omnipresente. Este paradigma fue indiscutible durante generaciones, pero los tiempos cambian.
El diésel ha servido extraordinariamente bien a profesionales y empresas, pero enfrenta desafíos crecientes e irreversibles: restricciones medioambientales cada vez más estrictas, prohibiciones de circulación en centros urbanos, costes de combustible volátiles sujetos a tensiones geopolíticas, mantenimientos costosos y complejos. El vehículo eléctrico no es una moda pasajera ni una imposición ideológica. Es simplemente una tecnología superior en la inmensa mayoría de aplicaciones profesionales urbanas e interurbanas de proximidad.
Y lo más importante: ya no hace falta ser un early adopter aventurado para beneficiarse de esta tecnología. El mercado de ocasión ofrece opciones maduras, probadas, fiables, con garantías reales y precios accesibles que hacen de la electrificación no solo una opción responsable, sino también económicamente sensata.
En Sevilla, profesionales de todos los sectores están descubriendo que la transición eléctrica no solo es posible, sino gratificante. Más ahorro, menos estrés, mayor confort, y la satisfacción de contribuir activamente a un futuro más limpio y sostenible para nuestras ciudades.
Y en esta transición, Crestanevada Sevilla se ha consolidado como el aliado indispensable: conocimiento profundo del producto, transparencia absoluta, garantías reales, financiación flexible y un equipo humano que entiende que detrás de cada furgoneta hay un proyecto de vida profesional que merece el máximo respeto y dedicación.
La revolución eléctrica ha llegado a las furgonetas de ocasión. La pregunta ya no es si electrificar tu flota, sino cuándo. Y la respuesta, cada vez más frecuentemente, es: ahora.